Son ideales para plantación y mantenimiento de plantas acuáticas, en particular aquellas con los tallos gruesos o anchos. Son muy útiles cuando se siembra en un sustrato de grava (más grueso que la arena).
En los sistemas marinos y de arrecife estas pinzas funcionan bien en la colocación o la recuperación de fragmentos de coral o colonias.
Su punta fina permite adquirir la sensibilidad necesaria para no dañar las plantas y evitar al tiempo desplantar las siembras de alrededor.